6.2.06

Un largo camino y ya en Mauritania

Hola Amigos, una vez mas pudiendo dar contacto con vosotros desde estas tierras lejanas y calientes. Paso a detallar desde mi ultimo cuento comenzando por Marrakech.
Ciudad realmente con caracter y claro se debe ha que su historia en el comercio de norte africano asi la ha marcado. Destaco sobre todo su gran plaza donde toma vida todo aquello que alguna vez hemos leidos en historias de estas latitudes; comenzando por el encantador de serpientes, de los cuales habia varios y en un constante sonar de sus flautas por momentos uno queda envuelto y la cabeza parece que comenzara a hacer como las cobras; las adivinas viendo atraves de sus cartas un futuro que como ya sabemos a esta altura de la vida no solo es incierto sino que tambien esta en manos de unos locos con carnet; despues todo tipo de arte callejero: trapecitas, cantores; contadores de historias, magos; y para completar el cuadro todo tipo de vendedores: los frutos secos, los que hacen el jugo de naranja (tienen un lugar especial y son muchos), el vendedor de dientes (dientes de todos los tamaños), los de esencias y aceites esenciales, y por supuesto los que hacen comidita y de estos son muchos y todos salen a la busca de sus clientes asi que en un momento te ves casi invitado y puesto en una mesa por supuesto que todo lo que consumas tendras que pagar y a un precio a veces elevado; ah! olvidaba los artesanos con sus zapatos, tapices, chalinas, lamparas, etc; despues de estar 4 dias disfrutando de ese bullicio, colores, olores partimos hacia la costa atlantica a la villa de Essaouira.
Alli disfrutamos de la tranquilidad del aire marino que trajo en mi muchos recuerdos y de unas muy buenas sardinas fresquitas y bien preparadas fritas en un pequeño recodo de su medina; ademas de volver a poder acampar lo que te permite cada noche disfrutar de un cielo bañado de estrellas, con el agregado de la primera noche un buen chaparron que nos tuvo un poco en vela pues hicimos agua, hasta que salio a la cancha Mac Reto Giver y alli nomas con su lamparita el tipo dejo todo como para que si se venia el diluvio todo estuviera seco y nosotros montados en los bolsos a prueba de agua y salir como en el arca de Noe. Alli conocimos un artista frances don Andres Wolf que con su arte denuncia la locura que se desarrolla bajo el mar y esta historia se las terminare unos kms. mas adelante, tambien a Ishim y Zacarias dos marroquies que disfrutamos buena musica y tambien un buen hashis, bien!.
Asi entre cuentos nos fuimos desplazando hacia el sur internandonos en el Sahara Occidental y aqui la cosa se pone interesante ya que aqui entre en juego un poco de lo que se teje en la politica internacional, ya que bajo la tutela de Marruecos este pueblo no ha podido determinarse independiente y aqui entran los amigos de la ONU que bajo el lema de traer la paz se han instalado alli disfrutando de los mejores hoteles que estan en Layoune, desplazandose en buenas Toyotas 4x4 por supuesto no mas de una persona como pasajero y con mi buen ojo observador ver como uno de ellos muy orgulloso bajo su brazo llevaba su raqueta de tennis, ese es el precio de la paz; mientras por el otro lado sus pobladores han perdido todas las posibilidades de mantener su lugar como pescadores ya que todo pescador pequeño esta prohibido y estos son mas de 3000 pescadores y los permisos de pesca les fueron dados a los amigos franceses que juntos con la industria china pesquera destrozan la mayor reserva y maternidad de mas de 30 especies marinas y aqui termino el cuento ademas de sacar barcos (que en un momento fueron hundidos no conozco la razon pero puedo imaginarla) y con el metal producen las latas donde enlatan su pesca destructiva.
Destaco Dakhla lugar donde conocimos muy buena gente cada una de ellas con su historia a cuestas entre ellas traficar autos y piezas de autos o todo aquello que en el primer mundo no tiene cabida pero aqui va de maravillas y ellos fuero Gili y Michelle dos franceses macanudos y tambien a una pareja vasca Alicia y Juanjo que tuvimos el placer de desgutar buena comida ofrecida por el Hermanito un sahariano que trabajaba en el camping que nos alojamos. Aqui fue el aguante para luego cruzar la frontera y como todo lugar fronterizo suceden cosas y eso hace interesante el asunto.
Y bueno amigos entramos a Mauritania, un pais de arena que se mueve entre sus trajes tipicos, celulares, Mercedes Benz, Land Rover y todo tipo de 4x4 y el cuento se los sigo despues pues asi se me fue la hora de Internet y se las sigo desde Senegal.